¿Qué es el hormigón desactivado?
El pavimento de hormigón desactivado, también conocido como hormigón lavado o árido visto, es un pavimento decorativo de gran versatilidad que se caracteriza por su textura rugosa y su estética singular. La principal característica es la rugosidad en este pavimento continuo que lo convierte en único si deseamos instalar un pavimento antideslizante. Su pavimento continuo expone sobre la superficie los áridos añadidos, creando un acabado único y atractivo. Está categorizado dentro de los pavimentos decorativos tales como el hormigón impreso o el hormigón pulido pudiendo escoger el tipo de árido (piedra triturada, guijarro, etc.), grosor y color personalizar el suelo.
La relación calidad-precio es superior a otros pavimentos y su instalación es muy rápida.
¿Cuál es su composición?
Normalmente, el cemento y los áridos ya vienen mezclados desde la cementera basándonos en las peticiones de nuestros clientes y usuarios. Pero su composición es:
- Cemento. Es el componente que sirve para unir el resto de los componentes.
- Agua. Para la elaboración de la mezcla del cemento, darle uniformidad, trabajabilidad y la aglomeración necesaria.
- Áridos. Los hay de varios tipos (piedra caliza, piedra triturada, granito, basalto, guijarro...). Su granulometría está entre 0.5 mm y 2.0 mm., pero todos de un tamaño uniforme. El cliente puede elegir el color de los áridos.
- Aditivos. En el momento del vertido del hormigón, se suele echar en la hormigonera fibras de polipropileno o de acero como refuerzo para mejorar su resistencia a las posibles fisuras y al desgaste. Es el aditivo más común y que recomendamos poner siempre.
- Desactivador. También se le conoce como retardador retrasa el fraguado o endurecimiento del hormigón.
La fortaleza del hormigón junto con los áridos naturales proporciona una resistencia que lo convierte en un pavimento consistente a los rigores del clima.
Alisando el cemento con una talocha.
Entrada de garaje en hormigón desactivado.
¿En qué se diferencia el hormigón desactivado y el hormigón lavado?
El procedimiento de ejecución de una obra es muy similar, y el resultado final es prácticamente inapreciable. En el hormigón lavado no se utiliza de la misma forma que el desactivado.
En el hormigón lavado el retardante actúa como barrera temporal entre el cemento y el agua reteniendo el cemento fresco, es decir se crea una capa con menor contenido de agua. La aplicación del producto hay que hacerla entre 1 y 4 horas después de lavar el hormigón.
En el hormigón desactivado el desactivante retrasa el fraguado del hormigón superficial para permitir lavarle posteriormente. La aplicación hay que hacerla entre 3 y 24 horas después de lavado el hormigón.
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Aplicaciones para el hormigón lavado o árido visto.
Cada vez más clientes nos demandan la colocación del pavimento continuo de hormigón desactivado en Madrid, ya que es muy resistente al desgaste, tránsito peatonal y de vehículos y 100% antideslizante. Sus áridos naturales combinados con un buen color y diseño lo hacen muy atractivo a la hora de concebir un proyecto de jardinería por ejemplo. La combinación de cemento y áridos lo hacen muy resistentes a cambios climáticos.
- Vados y zonas de Aparcamientos
- Calles, aceras, rampas, calzadas.
- Patios y terrazas
- Centros Comerciales
- Alrededores de piscinas
- Aeropuertos en las pistas de aterrizaje
- Parques y jardines.
- Gasolineras.
Cómo hacer el pavimento de hormigón desactivado o árido visto en 6 pasos.
Aunque los componentes del hormigón desactivado, son similares a los otros acabados de hormigón, la diferencia radica en la aplicación de un retardador o desactivador sobre el hormigón aún fresco. La función del desactivador es ralentizar el fraguado de la capa superficial del hormigón para permitir que los agregados se expongan de manera controlada.
Explicamos paso a paso cómo se hace este tipo de pavimento.
1. Preparación del área.
Antes de comenzar, es crucial preparar adecuadamente el área de trabajo:
- Limpieza del terreno. Elimina cualquier residuo, hierba o basura en el área donde se va a aplicar el hormigón.
- Nivelación y compactación. Asegúrate de que el suelo esté bien nivelado y compacto. Un terreno bien preparado garantiza un resultado uniforme.
- Colocación del encofrado. Los encofrados definen los bordes del área que se va a hormigonar. Deben estar firmemente sujetos y con la altura definida del grosor del cemento.
2. Vertido del hormigón.
La mezcla normalmente viene preparada en la hormigonera y durante el vertido tenemos que realizar las siguientes operaciones:
- Distribución uniforme. Vierte el hormigón dentro de los moldes, asegurándote de distribuirlo de manera uniforme.
- Nivelación. Usa una regla o una tabla para nivelar la superficie del cemento recién vertido.
- Compactación. Compacta el hormigón con una llana o un rodillo para eliminar burbujas de aire y asegurar una superficie sólida.
3. Aplicación del desactivante.
La función primordial del desactivador es retrasar el proceso de fraguado de la superficie del hormigón. Mientras que el hormigón subyacente continúa fraguando y endureciendo normalmente, la capa superior se mantiene en un estado más blando por un período de tiempo controlado. Este retardo en el fraguado del hormigón permite que la capa superficial sea removida sin afectar la integridad estructural del hormigón. El desactivador hay que aplicarle al poco tiempo de verter el hormigón, que normalmente es de 30 minutos.
4. Lavado de la superficie.
Al lavar la superficie se hace visible la grava(cantos rodados, guijarros) y define el aspecto del hormigón desactivado. El tiempo de espera normalmente recomendado por los fabricantes oscila entre 12 y 24 horas. Si la temperatura es elevada, recomendamos seguir las instrucciones del fabricante porque los tiempos se reducen.
A continuación procedemos al lavado a presión con una hidrolimpiadora para retirar la capa superficial de pasta de cemento. Esto revelará los agregados del hormigón.
5. Corte de juntas.
Para evitar fisuras, es importante cortar juntas de dilatación. Hay que realizarlo después de que el hormigón haya fraguado, pero antes de que esté completamente endurecido, generalmente entre 24 y 48 horas después del vertido.
6. Curado y sellado.
El curado y el sellado son etapas finales cruciales.
- Curado. Debemos mantener la superficie húmeda durante los primeros días para asegurar un fraguado adecuado. Puedes usar una lámina de plástico o rociar agua regularmente.
- Sellado. Una vez que el hormigón esté completamente seco, aplica un sellador para proteger la superficie y resaltar los colores de los agregados. El sellador también ayuda a evitar la penetración de agua y manchas. Esta opción no es necesaria; su aplicación otorga al pavimento un aspecto más brillante.
Ofrecemos a nuestros clientes un extra de aplicación de resina, para que los suelos tengan más brillo y aumentar su perdurabilidad.
¿Cuánto cuesta el hormigón desactivado?
El precio del hormigón desactivado puede variar dependiendo de varios factores, incluyendo la región, el proveedor, la complejidad del proyecto y la calidad de los materiales utilizados. El precio del hormigón desactivado depende de varios factores como la región, el proveedor y en gran medida de los materiales básicos, y su precio desglosado podría ser el siguiente:
- Materiales. El costo de los materiales, incluyendo cemento, agregados y desactivador, puede oscilar entre 20 y 40 euros por metro cuadrado.
- Mano de obra especializada puede costar entre 30 y 40 euros por metro cuadrado, dependiendo de la complejidad del proyecto y la experiencia del equipo.
- Preparación del terreno hay que añadir entre 10 y 20 euros por m2.
En total, el precio del hormigón desactivado en Madrid puede variar aproximadamente entre 60 y 100 euros por metro cuadrado. Es importante tener en cuenta que estos son costos estimados y pueden variar según las circunstancias específicas del proyecto. Pidanos un presupuesto sin ningún compromiso para darle un precio ajustado.
Ventajas y propiedades de los pavimentos de hormigón desactivado.
- Estética y diseño personalizado: Este tipo de pavimento permite una amplia variedad de diseños y acabados superficiales. La exposición de agregados crea una apariencia distintiva y natural que puede amoldarse a diferentes estilos arquitectónicos y paisajísticos. Además, se pueden utilizar diferentes tipos de agregados para lograr una personalización única y muy versátil.
- Textura antideslizante: La textura granular del árido visto proporciona un acabado antideslizante, lo que lo hace ideal para áreas peatonales, entradas de vehículos, terrazas, y otras superficies donde la tracción es fundamental, reduciendo así el riesgo de resbalones y caídas.
- Durabilidad y resistencia: El hormigón desactivado conserva las mismas propiedades de durabilidad y resistencia que el hormigón normal una vez que se ha eliminado la capa superficial para exponer los agregados. Este tipo de hormigón es adecuado para aplicaciones en exteriores por su perdurabilidad.
- Bajo mantenimiento: Debido a su resistencia y durabilidad, el hormigón desactivado generalmente requiere poco mantenimiento a lo largo de su vida útil al contrario que el hormigón impreso. Solo puede ser necesario sellarlo ocasionalmente para mantener su apariencia y protegerlo contra manchas y la infiltración de agua.
- Buena relación calidad-precio: Aunque el precio inicial puede ser ligeramente más elevado, el hormigón desactivado puede ofrecer un buen valor a largo plazo debido a su resistencia y bajo mantenimiento.
- Compatibilidad con el medio ambiente: El árido visto es una opción respetuosa con el medio ambiente, ya que puede utilizarse en proyectos de diseño sostenible y paisajismo urbano. Además, al usar agregados locales y reciclados, se puede reducir la huella de carbono asociada con el transporte de materiales.
- Rapidez en la instalación. Al contrario que otros tipos de pavimentos la instalación es bastante más rápida y no necesita de fratasadoras o helicópteros ni moldes ahorrando costes.
Hormigón impreso vs. hormigón desactivado: ¿Qué pavimento elegir?
Cuando llega el momento de elegir un pavimento, es natural que surjan dudas sobre cuál es la mejor opción. Estas dos alternativas, el hormigón impreso y el hormigón desactivado destacan por su durabilidad, estética y versatilidad. Sin embargo, cada uno tiene sus propias características que pueden hacer que uno sea más adecuado que el otro, dependiendo de tus necesidades y preferencias.
¿Cuándo elegir hormigón impreso?
Si buscas un pavimento decorativo con un acabado atractivo y una gran variedad de estilos y colores, el hormigón impreso es ideal. Es especialmente recomendable para áreas donde la estética juega un papel importante, como patios, terrazas, y accesos a viviendas. Además, es una magnífica opción para quienes buscan una solución duradera y de bajo mantenimiento.
¿Cuándo elegir hormigón desactivado o lavado?
El hormigón desactivado es perfecto para proyectos donde la seguridad y la resistencia a las condiciones exteriores son esenciales tanto para viandantes como vehículos. Es la mejor opción para zonas húmedas, como bordes de piscinas, caminos de jardín, caminos de acceso, y entradas de vehículos. Si prefieres un acabado más natural y rústico, este tipo de pavimento puede ser la elección adecuada.